Un arquitecto famoso. Está harto de patochadas.
Construye una casa; realmente un ascensor. Éste está fijó a una altura de tres pisos. Las estancias suben y bajan, el ascensor esta fijo. No llama al ascensor, llama al baño. Reclama su presencia. Nunca sale de casa, el ascensor no le lleva, le trae cosas.
Un despilfarro de energía cinética , una desfachatez desafiante.
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